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Luis Enrique galindo r.

Escirtor y artista

Plumillas con el tema de Bogotá histórico

Son dibujos del centro histórico de Bogotá y algún otro tema de la misma relevancia

Iglesia de San Francisco

Iglesia de San Francisco está ubicada en el cruce de la carrera séptima con avenida Jiménez.

Detalle de la casa del florero

Museo del 20 de Julio. Una muy bien lograda composición  con balcón colonial y cúpula.

El salto de Tequendama

Infaltable el salto de Tequendama, en Cundinamarca. Un evocador dibujo que hace parte de la cultura bogotana.

Luis Enrique Galindo Rangel

 

Luis E. Galindo Rangel es oriundo de Viracachá, Boyacá pero históricamente bogotano de los de los trolis (trolebus) y las garullas, chivato de cuando las calles fueron frías, grises y aun con el lastre residual del 48 bogotano, tal vez por ello se sensibilizó por aquella arquitectura que quedó en pie.

Actualmente, desde alguna muy escogida esquina revisa la salud de sus cerros orientales que finalmente han venido reverdeciendo con el pasar de las décadas, allá cerca a Moserrate las nubes le suelen componer con filos verdes y borde difusos, iluminaciones de blancos y azules casi verdes, los recuerdos pictóricos que han quedado plasmados en lienzos, papel, tablas y cartones, paisajes sacados del gris al titanio e iluminaciones de un soleado demasiado fresco o frecuentemente un ambiente recién lloviznado. Todos los tintos que cabe compartir sobre la carrera séptima se han tertuliado, nunca faltaron trashumantes del estilo de Kat, Oramas, Roca y tal vez algunos otros cachacos de establecimiento que asomaron por ahí cuando el centro fue algo intelectual o lo suficientemente cultural.

Como a otros poetas del centro bogotano, hay que descubrirlos entre los que parecen no estar presentes, aunque si se les observa con detenimiento ellos caminan por los museos y bibliotecas como aquel que sabe muy bien en dónde están sus propios chécheres y sus más preciados libros o dónde se atesoran sus tabacos.

Pintor de pulso fuerte, de colores obstinados, de hallazgos irrepetibles, pero siempre promediados en los 19° centígrados, un paisajista siempre independiente y en esta medida nunca alineado.

ciudades difusas

Ciudades rescatadas de la bruma, el humo y la distancia.

entre la noche y las luces amarillas

Todo lo que está y no, a la luz o a la sombra, bordes difusos, degradación brusca repasada por la pintura y tal vez insomnio palpitante. 

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