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LLEGANDO DEL PUERTO A VILLAVICENCIO

LLEGANDO DEL PUERTO A VILLAVICENCIO

Por la carrera 33 viene uno de Puerto López,  un poco asoleado, con el calor seco de una camioneta con las ventanas abiertas, la ropa polvorienta, mandarinas, mangos y hasta marañones para repartir en las casas de algunos familias queridas.

Como pasajero uno no se quiere dormir por no perderse el paisaje del camino y también porque anda tomando tinto desde las cinco de la mañana, pero si ya pasó el medio día, obviamente uno trae una sensación de inevitable llenura por algún almuerzo llanero. El que es precavido ya tiene un chinchorro (Hamaca) también en Villavicencio a lo sumo en el patio y en eso vienen pensando, en llegar a sacarse los zapatos y descansar o darse una buena ducha y entregarse  a algún placer vespertino en la ciudad. Ver a Cristo Rey es estar ya en Villavo, es el fin del paseo de fin de semana. Para un agropecuario es el regreso a casa.

Atila GV

Acuarelas de Villavicencio

Acuarelas de Villavicencio

El parque Los Libertadores en día festivo

El parque Los Libertadores en día festivo

Parque los Libertadores

Los días festivos en este parque (Parque Los Libertadores de Villavicencio) tienen mucho movimiento pero la gente en cambio suele ir más lento. Los lugares concurridos se llenan de transeúntes que buscan un rato tranquilo, sentarse en la banqueta o en un muro es una manera de acompañarse con los demás aunque con ellos no se hable, pero siempre es mejor preguntar alguna cosita por si acaso.

Hay quienes hacen cruces transversales y hasta tres veces, otros rodean el parque y los que como yo llegamos a un punto y de allí no nos podemos ya ni mover. En una época  se alquilaban las historietas de Kaliman, de Mandrake,de Arandú para deleite vespertino de los que no entrabamos al Cóndor ah! y claro, la foto novela del Santo (el enmascarado de plata) Ir por un  “raspao”, que es la versión pueblerina del granizado con mucha leche condensada, era el anhelo de la mayoría de los niños, también algodón y otras cosas deliciosas por las que nos tuvieron que purgar al menos dos veces al año.

Lo que si persiste aun es ver gente viendo gente, yo diría reconociéndose en el transitar de los demás pero como dije, mayormente acompañándose de los otros, aquellos que en esos días no nos son tan lejanos casi vecinos, al menos una buena camisa y algunas monedas p’al tinto me he llevado para sentarme por allí, siempre es posible encontrarse con gente conocida y con gente querida en su buen humor.  A lo mejor un día de esos dura más cuando uno lo recuerda o uno se  los adjunta todos a una emoción, la que sea, también es posible que un día festivo se convierta en una tarde de esas que se olvidan esa misma noche como sucede con aquellos sueños reparadores.

Proyectos anteriores

Proyectos anteriores

Pinturas realizadas en una anterior etapa

Son algunas escasas muestras de trabajos de las que se tiene el registro fotográfico.

Influencias innegables

Estos ejercicios son una búsqueda de una técnica para abordar el tema de Bogotá que ya ha sido tratado por otros autores principalmente desde la fotografía  pero también desde las plumillas de Luis Galindo Rangel mi padre.

Teatro  Camerín del Carmen

El Teatro Camerín del Carmen está situado en el centro histórico de Bogotá, Un ejercicio de acuarela sobre papel hecho a partir de una postal fotográfica

Monserrate y el barrio Germania

Un dibujo iluminado con acuarela, en donde se puede apreciar el barrio Germanía y al fondo los cerros de Monserrate y Guadalupe. Un vistazo que de un lugar que ya cambió con la aparición de nuevos edificios.

Camino Real en Bogotá

Parque de los Periodistas Gabriel García Márquez,Al fondo el barrio Egipto, Bogotá

Iglesia de San Diego

La iglesia de San Diego

está ubicada en el centro Internacional de Bogotá. Una plumilla que se hizo a partir de la edición de fotografía del archivo personal.

Acurela sobre papel

Un tranvía por la Séptima

La Cra 7ma por el centro. En técnica mixta, quería hacer la prueba de colorear el tema de la Bogotá antigua de las fotos de los libros, un proyecto que aun está en el grupo de los pendientes.

El salto de Tequendama

 Bogotá

El salto de Tequendama es un lugar difícil de ver, que tiene una belleza que yo recuerdo oscura, obviamente grisasea y muchas veces triste al que intenté colorizar con un toque de iluminación,

Iglesia del Carmen en Bogotá

Santuario Nuestra señora del Carmen en el Barrio la Candelaria,

Old Proyects, Atila Galindo V.

Pie de monte llanero, Vereda Barcelona

Pie de monte llanero, Vereda Barcelona

Pie de monte desde la vereda Barcelona en Villavicencio

 

Desde la vereda Barcelona, pie de monte llanero. Observando desde esta sabana  las montañas son el resto del país, varían su color desde un azul que no llega al cobalto a un verde que tampoco es pino, es un tono de pequeña cordillera tropical, en todo caso siempre miramos en el otro sentido en el que no se ven los límites, ni tampoco el fin de la labor afortunadamente pues se entiende que en el hacer está la vida.

De las montañas descienden los nuevos compadres, trayendo sus novedosos lugares y los instalan en el paisaje para estar siempre a una puerta de las vacaciones y su ritmo se va deteniendo con la contemplación, en una pausa se puede ver por la ventana por si acaso se nos cruza un afán.

Esquina del Samán

Esquina del Samán

Equina del samán en Villavicencio

Esquina des Samán es un lugar de tintos con Villavicencio a 24° C aproximadamente, por acá el calor nos gusta. A eso de las cuatro todos buscamos las calles, los que no lograron reponerse de la siesta se mesen en algún sillón reflexivamente y toca entrar a saludarlos de vez en cuando.

Los demás nos arrojamos a la calle animosamente porque nos gusta ir por ahí  pues a las cuatro ya está todo casi listo, cuando las sombras se estiran sobre las calzadas marcan el momento social.

Crecimos en las esquinas con los vecinos y escogimos el andén o los escalones para sentarnos a compartir, hace unos años allí transcurría la adolescencia, hoy al menos sigue siendo una zona de encuentros y negocios

Cristorey

Cristorey

Cristo Rey, para la mayoría de nosostros se pronuncia en una sola palabra “cristorey”, Es un monumento en elevado 1954 que estuvo a cargo del Párroco Pedro Eliseo Achury Garavito con los planos de José Adam Ramakers.

En esta creciente ciudad es difícil imaginar que hubo antes algún tiempo mejor, o al menos que hubiese habido una sensación generalizada de que todo andaba bien y que  iría mejor. (más…)

Villavicencio, medio día en el centro

Villavicencio, medio día en el centro

Todo es amarillo, hasta el azul tiene su versión secundaria en estos días de sol, es caliente. Los funcionarios van entrando y saliendo, persiguiendo las rutas de la sombra que trazan los edificios, los bambúes y  el samán que se yergue con sus ramas huesudas sobre su propio ágora, siempre allí, alimentando cerebros con sus golpes de brisa, protegiendo del sol a su prole los de sombrero y los demás. Algunos conocidos  cruzan midiendo el paso, orondos por sus cargos públicos y otra gente que simplemente viene de hacer alguna diligencia. Un magnífico día común trae este resplandor, un buen encuentro y un delicioso almuerzo o sencillamente un tinto y un buen negocio o un dato oportuno. No importa el mes del año un día de estos vendrá y es menester no temerle al calor y buscar el día